Dado que hoy parecía que la climatología era buena, decidí que una vez cumplidos mis primeros nueve meses de vida, ya era momento de comenzar excursiones aventureras.
Para ello elegí un lugar relativamente cercano a la Fresneda, una ruta por la ribera del río Piloñeta.
Para empezar mi aventura solo necesitaba dos cosas:
Una sherpa que me orientase por la agrestes tierras asturianas y un medio de transporte. Esto último era lo mas complicado, ya que al ser el burro animal en peligro de extinción era difícil encontrar alguno, pero finalmente me hice con una montura.
El primer tramo de la ruta, por la ribera del río es de extremada belleza, con varias cascadas y algunas ruinas de antiguos molinos.
Después de esta zona idílica comienza una fuerte subida (pero muy breve) que mi montura poco acostumbrada a cargar, pago en un primer momento, pero finalmente supero, pudiendo llegar a la parte más alta de la ruta (desnivel positivo de 150 metros).
En la bajada se simultaneban los bosques con las bonitas praderas donde pastaban los animales (la de la foto no mal pensados).
Por último decir que a mi la ruta se me hizo demasiado larga y al final el agotamiento hizo mella en mi, dejandome totalmente derrotada.
1 comentarios:
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